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"Si estás bien, trabajarás bien"

Ignacio Jiménez
24 febrero 2021

Después de un episodio de burn-out y agotamiento que le llevó a caer literalmente escaleras abajo, supo buscar las claves para mantenerse, de manera sostenible, en un trabajo que le apasionaba rindiendo eficazmente a alto nivel. El testimonio es de Annastiina Hintsa, CEO de Hintsa Performance. "Simplemente hay vida y tu trabajo es parte de tu vida. El bienestar propio no es solo uno de los ingredientes del alto rendimiento, es su base". 

En este entrevista nos cuenta cómo descubrió que el autocuidado y los hábitos de vida saludable llevan a una vida personal más satisfactoria, y por tanto, a un mejor rendimiento profesional. "Si estás bien, trabajarás bien", afirma en esta entrevista de McKinsey, titulada: How wellbeing improves performance.

Así que vamos con la preguntas incómodas: ¿Cómo hacer uno mismo para estar bien? ¿Cómo encontrar la solución en uno mismo? El primer paso es tomar conciencia de la necesidad y el deseo del cambio. Según nuestras propias investigaciones, esta métrica resulta fundamental para que surta efecto cualquier posible intervención en el bienestar: querer conscientemente estar bien y estar dispuesto al cambio.

En concreto, utilizando ensemble models, un método que combina algoritmos de aprendizaje automático para incrementar el resultado final, hemos encontrado que se puede predecir con un 90 % de precisión si una persona va a terminar un programa dado, siendo las variables de motivación y necesidad las que más ayudan al algoritmo a clasificar. Además las personas con mayor grado de motivación y necesidad, son las que más mejoran sus métricas frente a la depresión, la ansiedad y el estrés.

Hemos encontrado además que la motivación correlaciona muy significativamente con la puntuación subjetiva del alumno al profesorado, sugiriendo una capacidad a priori del individuo de ser el principal causante del éxito de su cambio.

A partir de ahí y desde la evidencia científica, es posible entrenar los diferentes elementos del bienestar: la actividad física, la nutrición, el sueño y la recuperación, el trabajo corporal, la salud mental y la salud general.

Tal y como nos explica la protagonista de esta entrevista con numerosos ejemplos, cualquier pequeño paso resulta beneficioso ya que un pequeño cambio en el bienestar implica una mejora inmediata en la capacidad cognitiva, y eso se traduce en un incremento del rendimiento. Y, aunque ciertamente las personas en situaciones más críticas notarán con más fuerza los efectos, cualquier persona puede siempre preventivamente trabajar en estar mejor.

Por eso es importante que el bienestar forme parte de la cultura corporativa como un elemento necesario, que está en la base y del que participan todas las personas de la empresa. No se trata solo de incluir en la parrilla de formaciones un programa de mindfulness, sino de medir el bienestar en cada individuo y poner en marcha acciones individuales adaptadas, de manera constante en el tiempo.

Pero por favor no te pierdas esta entrevista de Annastiina Hintsa, realizada por Jan Ascher, socio de Mckinsey en Zurich, y Fleur Tonies de Aberkyn, empresa de McKinsey en Singapore. ¡No tiene desperdicio!

 

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